‘First Love’ de Takashi Miike hoy en Cineclub El Gallinero

El director más inclasificable, polémico y fructífero del cine japo irrumpe en nuestro sanctasanctorum con First Love, último de los delirios más accesibles de su indefinible autoría para disfrute de las mentes más desviadas de la corrala

'First Love' de Takashi Miike hoy en Cineclub El Gallinero

Y hete aquí llegado el día en el que el cineclub se trae definitivamente al ínclito e incomparable Miike, el director japonés más indefinible, polémico y autor de una de las filmografías más extensas e inabarcable de la historia.

Este simpático señor de camisetsa pop, apodado el yakuza loco del cine, se llama Takashi, y ha dirigido “kashi” 90 películas –o 103 según la fuente – convirtiéndose por incuestionable mérito en uno de los directores más inclasificables, subversivos, crudos y prolíficos que ha parido el cine japo. Y la ristra de apelativos podría estirarse cual letanía bizarra. La mezcolanza salvaje que conforma su obra es ya materia de culto universal, y ha pasado por tantos festivales y eventos que se nos acabarían las letras disponibles para este newsletter.

Con 104 entradas en IMDB a su nombre como director, el ritmo de trabajo de Takashi Miike se ha revelado absolutamente frenético e incansable, lo que hace complicado seguir la pista a su vasta obra; no sólo es altamente pródigo en su producción, sino que su trabajo multidisciplinar se diversifica además en videoclips, obras de teatro y un montón de piezas para televisión, llegando a barbaridades como la de 2001 en el que la abrumadora creatividad de este brutalmente fértil director se disparó hasta el paroxismo, asumiendo 15 producciones y dirigiendo hasta SIETE filmes, entre ellos alguno de los mejores de su carrera, como Agitator, que te sonará a Kitano pero adelantado varios años al último cine de este Takeshi.

Últimas Películas

Ciertamente una de sus últimas pelis, La espada del inmortal (2017), fue promocionada como la número 100, pero es difícil saber a qué se refiere ese número; sumando cortometrajes y otras producciones sobrepasaba con creces esa cifra –aunque por insólito que parezca en Occidente, el país del sol naciente (o el ojete cual bebedero de patos) ya dio realizadores incluso más prolíficos. 

Intentar contabilizar su filmografía es de por sí una tarea ardua y complicada, y no digamos ya tratar de etiquetarla. Atreverse a ponerla entre límites genéricos o formales es una quimérica imprudencia, pero

«si algo distingue a Takashi Miike de otros titanes nipones de la fecundidad es que su rango creativo jamás ha dejado de ensancharse, sin perder, pese a la insensatez de su ritmo laboral, ciertos atributos de estilo (la fisicidad) y según qué sesgo en la mirada (el frenesí) no solo reconocibles sino consustanciales a un temperamento que con toda justicia merece el calificativo de único».

A. Trashorras, Fotogramas

First Love

Una comedia loca de gángsters que se desarrolla en sólo una noche, salvaje e inclasificable cine gamberro, su ritmo desbocado y un tono cambiante que desafía toda lógica te va a dejar fino filipino.–  First Love, una delirante administración de caricaturesca violencia y una copa dorada de erotismo tronchante y excesivo, un (no tan) abrumador y vertiginoso canto a la vida que se disfruta a pequeños sorbos aunque tengas la sensación de estar bebiendo nitroglicerina.

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